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Se denominan áridos todas aquellas
materias primas minerales extraídas de la tierra, que
previamente han sido sometidas a procesos de trituración y
clasificación, para su posterior uso en el sector
industrial. Una acción temporal sobre el medio natural
permite la obtención de los áridos a través de una leve
alteración de la configuración del terreno y de su posterior
regeneración, todo ello con la finalidad última de obtener
rendimiento de los recursos mineros.
Existen,
principalmente, dos métodos de explotación de áridos:
• Métodos de segmentación de la roca virgen, mediante
la utilización de explosivos.
• Métodos de arranque directo, a través de máquinas
excavadoras.
La explotación de áridos se lleva a cabo,
tras obtener la Declaración de Impacto Ambiental favorable
emitida por el Área de Evaluación Ambiental, dependiente de
la Dirección General de Gestión del Medio Natural, de la
Conselleria de Territorio y Vivienda. Además, es requisito
previo al inicio de la extracción, la aprobación por parte
del Servicio de Minas del Área de Industria y Energía de la
Conselleria de Industria, de un Plan de Restauración del
espacio natural afectado por las labores, Plan cuya
vigilancia y tutela corresponde a dicho Servicio de Minas.
Por lo que toda empresa, para poder iniciar la actividad
extractiva, debe tener aprobado dicho Plan de Restauración y
haber depositado una fianza, actualizable anualmente, como
garantía de que la actividad restauradora se llevará a cabo.
Existe un tipo de restauración que
garantiza la recuperación del medio natural. Este sistema se
denomina “restauración integrada” y trata de restablecer las
zonas ya explotadas, valiéndose de los movimientos de tierra
originados por la extracción de áridos.
El precio de venta de los áridos se ciñe
en gran medida a los costes de producción, debido a la
uniformidad de mercados con respecto a la calidad y a la
competencia.
Debido a ello, un aumento en el coste del
sistema de transporte en los lugares de consumo, puede
ocasionar una serie de perjuicios económicos a las empresas,
llegando a desaparecer el suministro. Es esencial, por
tanto, que el árido se encuentre lo más cerca posible de las
zonas de consumo, siendo habitual encontrar explotaciones de
áridos situadas en las afueras de las ciudades, polígonos
industriales, carreteras en construcción, etc.
El transporte de áridos se realiza por
carretera, por ser el medio más eficaz que permite enlazar
los centros de producción con los de consumo. Sería inviable
transportar el árido desde fuera del país porque cualquier
desarrollo de infraestructuras resultaría impensable debido
al elevado coste de las obras que requiere este producto.
Las múltiples utilidades que hoy día
posee el árido, lo convierten en un material indispensable
en nuestra sociedad tanto a nivel industrial como cotidiano.
Se utiliza como material principal en la fabricación de
hormigón, cemento, vidrio, vías de ferrocarril, dentífrico,
etc.
El aprovechamiento de áridos contribuye
al desarrollo de nuestra sociedad, ya que su uso nos permite
contar con toda una serie de infraestructuras como
edificios, carreteras, puertos, ferrocarriles, etc.; sin los
cuales, probablemente, acusaríamos un notable retroceso.
Los áridos son la materia prima de mayor
consumo diario después del agua. Actualmente, su consumo se
mantiene ligeramente ascendente, pero se prevé un próspero
desarrollo en los próximos años, que sólo será posible si se
cuenta con la suficiente capacidad productiva para
satisfacer el consumo de áridos que demanda la sociedad.
Existen en toda España proyectos que
requerirán de grandes infraestructuras para su puesta en
funcionamiento, por lo que se tendrán que poner a
disposición los recursos necesarios para sustentar esta
futura demanda |